sábado, 23 de mayo de 2026

Morir es aprender a despedirse

La frase “morir es aprender a despedirse” no pertenece a ningún autor conocido. 
No aparece en obras filosóficas ni literarias, y su origen es difuso, probablemente contemporáneo.
Aun así, se ha vuelto frecuente en redes y textos reflexivos porque condensa una verdad incómoda: la vida está hecha de finales, y cada uno de ellos exige un acto de despedida. 
Vivimos en una cultura que evita hablar de la muerte, pero que experimenta cambios constantes: mudanzas, rupturas, reinvenciones profesionales, transformaciones personales
En ese contexto, la frase funciona como un espejo. 
Nos recuerda que cada cierre, por pequeño que sea, exige un proceso de aceptación. 
También nos invita a mirar la despedida no como un fracaso, sino como una parte natural del crecimiento. 

Soltar no es perder: es reconocer que hemos cambiado.


Y es en esos momentos cuando comprendemos que morir no siempre es un final, sino un gesto lento, casi imperceptible, que acompaña cada despedida. 
No la muerte grande, la última, sino esas pequeñas muertes que se esconden en los cambios: 
  • Cuando una amistad se enfría, 
  • Cuando una ciudad deja de ser hogar, 
  • Cuando una versión de uno mismo deja de encajar en la piel. 
Aprender a despedirse es, en realidad, una forma de morir sin desaparecer.
Es aceptar que lo vivido no vuelve, que lo amado no siempre permanece, que incluso la alegría tiene fecha de caducidad. Pero también es reconocer que en cada adiós se abre un espacio nuevo, un territorio desconocido que pide ser habitado. 
Y quizá ahí reside la claridad: en entender que soltar no es perder, sino permitir que la vida siga moviéndose. 





Morir es aprender a despedirse, y en ese aprendizaje se esconde, paradójicamente, la única forma de seguir vivo.

viernes, 12 de septiembre de 2025

Nota curiosa

Dos peces jóvenes van nadando por una pecera cuando de pronto se cruzan con uno mas viejo que le saluda con las aletas y les comenta educadamente:
"Buenos días, chicos. ¿Qué tal está hoy el agua?"
Los dos peces jóvenes le devuelven el saludo al pez más viejo con un simple gesto y continuan su camino rato más en silencio hasta que uno de ellos se vuelve hacia el otro y le pregunta:


 "Tío, ¿Que demonios es el agua?”




Así comenzaba el discurso que David Foster dirigió a los graduados de

Kenyon College (Ohio).

Un pequeño cuento moraleja con la que pretendía llamar la atención

sobre

el hecho de que -en la vida- las realidades más obvias y elementales 

son a menudo las más difíciles de percibir.






Despues de todo

Le pregunté a una persona que ha cruzado los 60 años y se dirige a los 70, ¿Qué tipo de cambio está sintiendo? Y me envió las siguientes líneas muy interesantes que me gustaría compartir con todos vostros:


1➖Después de amar a mis padres, mis hermanos, mi esposa, mis hijos, mis amigos, ahora he comenzado a amarme a mí mismo.

2 ➖ Me acabo de dar cuenta que no soy "Atlas". El mundo no descansa sobre mis hombros.

3➖Ahora dejé de negociar con vendedores de frutas y verduras. Después de todo, unos pocos euros no van a hacer un agujero en mi bolsillo, pero podrían ayudar al pobre hombre a ahorrar para las cuotas escolares de su hijo.

4➖Pago al taxista sin esperar el cambio. El dinero extra podría traer una sonrisa a su rostro. Después de todo él está trabajando mucho más duro que yo.

5➖Dejé de decirles a los ancianos que ya han narrado esa historia muchas veces. Después de todo esa historia los hace regresar por el camino de su memoria y revivir el pasado.

6➖He aprendido a no corregir a las personas, hasta cuando sé que están equivocadas. Después de todo, la responsabilidad de que todos sean perfectos no está en mis manos. La paz es más preciosa que la perfección.

7➖ Doy elogios libre y generosamente. Después de todo, mejora el estado de ánimo no sólo para el receptor, sino también para mi.

8➖He aprendido a no molestarme por una mancha en mi ropa. Después de todo la personalidad habla más que las apariencias.

9➖Me alejo de las personas que no me valoran. Después de todo puede que no sepan mi valía, pero yo sí.

10➖Estoy aprendiendo a no sentir vergüenza por mis emociones. Después de todo son mis emociones las que me hacen humano.

11➖He aprendido a que es mejor dejar caer el ego que romper una relación. Después de todo mi ego me mantendrá distante, mientras que con las relaciones nunca estaré solo.

12➖He aprendido a vivir cada día como si fuera el último. Después de todo, sí podría ser el último.

13➖Estoy haciendo lo que me hace feliz. Después de todo soy responsable de mi felicidad y me la debo.

14➖He aprendido a valorar a mis amigos, porque cada día los estoy perdiendo, no porque me enemiste con ellos, sino porque se me adelantaron a la vida eterna.

15➖Valoro todo lo que tengo, más que lo que anhelo, porque lo que tengo es mío: Mi vida, mi familia y mis amigos.


jueves, 11 de septiembre de 2025

Cuando dices

Cuando dices

 "NO PUEDO" 

tu cerebro se detiene. 




Pero cuando dices

 ¿CÓMO LO HAGO?

 tu cerebro trabaja y encuentra la forma de lograr todo.